Salud Mental en Argentina. Charla que di «Sostener la provincia sin perder la nación» en contexto de jornada sobre consumos problemáticos Río Negro, Arg.
Algunos científicos sociales emplean la palabra “reificación” (del latin res-cosa y facere-hacer sería convertir o transformar en cosa) para referirse al proceso mediante el cual los efectos de una determinada organización política del poder y de los recursos empiezan a parecer realidades objetivas e inevitables del mundo. La reificación cambia un problema político por otro científico o técnico. Así es, por ejemplo, como los efectos de los oligopolios tecnológicos no regulados se convierten en “adicción a las redes sociales” o problemas en el desarrollo infantil o como el impacto industrial y la polución causa una catástrofe climática a través de una “ola de calor permanente”. Es decir habla del impacto del capitalismo en la subjetividad humana.
En la medicina, los ejemplos de reificación son tan abundantes que los sociólogos han acuñado un término más específico: “medicalización”, o el proceso por el cual se enmarca algo como un problema principalmente médico. La medicalización altera los términos con los que intentamos averiguar la causa de un problema y qué se puede hacer para arreglarlo. A menudo, pone el foco en la persona como organismo biológico, en detrimento de la toma en consideración de factores sistémicos e infraestructurales.(1)
Yo me la paso de congreso en congreso escuchando poco y nada sobre el origen de nuestros problemas aparentemente médicos o de salud.
Se habla de ¿“epidemia”? de trastornos de la salud mental, como lo han llamado varias publicaciones, en vez de una crisis política que afecta a la salud y en particular a la salud mental.
Uno de los predictores más relevantes para la salud mental son los índices de estabilidad económica. Pero no solo tiene que ver con la cifra que aparezca en los estados bancarios sino también en la destrucción del tejido social.
Las soluciones eficaces a largo plazo para muchos problemas medicalizados requieren medios no tanto médicos, es decir, actos políticos.
En ocasiones cuando hablo con algún representante del poder público, le digo que cuando hacen una cloaca o cuando arreglan un camino, están llevando a cabo un acto de salud mental. Y no lo saben.
Yo quiero que entendamos a la salud mental como eje político único, por el que inclusive la gente vote y te elija.
Ahora, si vos en esa decisión política le creas un problema de salud o le empezás a reducir el acceso a la “salud servicio”, se torna más difícil para nosotros trabajar en pos de la salud. Estaríamos intentando «arreglar» lo que desarreglan o a lo lleva favorecer las tendencias humanas al desarreglo.
Pensemos en el Estrés como factor común detonante de la patología, sea de novo o como activación de una diátesis en la persona. Cuáles son los estresores crónicos principales de una persona en sociedad…
Podríamos discutirlo pero pongamos que son la Violencia (miedo, incertidumbre, preocupación) y la Falta de recursos básicos para la vida cotidiana, que podríamos pensarlo como violencia económica con algunos sectores como los jubilados o los discapacitados.
Las personas “se acostumbran”. A lo bueno y a lo malo. Adaptación le dicen..
Hay que dirigir, la salud mental. Necesitamos romper estructuras. Animarnos a salir del statu quo. Pensar con la cabeza de los 80’ pero en 2025. Sino, quedó en nostalgia. Tomar la creatividad y lo rebelde de esa década para buscar formas diferentes.
Mario Testa, diferencia aptitud crítica de actitud crítica sobre la base de un mismo pensamiento o posición política. Aptitud basada en el conocimiento y la argumentación. Actitud en la objeción automática de decir no sin sustento o por una pelea interna.
La transformación, se deshace fácilmente cuando la derecha avanza. La derecha está agazapada esperando que bajemos un poco los brazos para hacer bestialidades.
No se puede no pensar técnicamente pero hay que pensar políticamente al mismo tiempo
Hay soluciones coyunturales, propias de la especialidad y que debemos mejorar en su atención, pero otras que requieren de una coordinación de diferentes áreas sociales.
Entonces necesitamos readaptar el modelo. No sostenerlo con negación. Aceptar las fallas y mejorarlas sin perder la perspectiva política que tenemos en salud mental. Pero eso no se consigue cambiando las palabras nada más.
Casi obvio poner el foco en la prevención.
¿ESI o no ESI? Crearía la ESAM Educación en Salud Mental.
Las maestras no saben qué hacer. Cada vez que hablo con ellas están preocupadas y temen los riesgos legales de lo que pueden hacer los chicos en el aula. A veces nos piden custodia de alumnos más que Acompañantes terapéuticos.
Hoy ser maestra es ser psicóloga, nutricionista, policía..
Salud mental debe enseñar al resto a lidiar con esta sociedad. Somos los que ponemos la cabeza técnica.
Vaciemos las guardias!! Ese debe de ser el objetivo.
Y a los que nos corren con que “la salud mental” no garpa.. Cosa que es cierta. Con esto les ahorramos el problema.
Salud mental es todo eso. No es sólo un área dentro de un ministerio. Ni es comunitaria, si en la práctica no lo es. Ni tampoco es la exclusión de la psiquiatría como disciplina, indispensable en el juego de los tratamientos. Adoptémosla cómo se merece a la psiquiatría moderna, con perspectiva de ddhh, pero científica. Yo siempre digo, desde que vine a Río Negro interné menos pacientes que nunca. Pero no porque no haya cama, sino porque hay una riqueza social histórica, que debemos seguir cuidándo en esta trasformación política nacional y mundial, que nos hostiga.
Respecto a los consumos problemáticos.
Yo siempre les digo a los pacientes que consumen o que se están por convertir en adictos, que trasformar un problema secundario en primario es su modo de ocultar la verdad.
El consumo es eso. Es perder la fuerza para sostener la realidad. O es buscar en psicodélicos mundos mejores o buscar la fuerza de la cocaína un antidepresivo. Y les digo si fuese un buen antidepresivo sería el primero en dárselo. Pero no. Pretender que la gente no consuma o lograr un consumo Cero, es incrédulo. Sabemos que a muchos les gusta consumir, llegan a límites dónde ese cerebro ha sufrido mucho. Pero es tan maleable el cerebro, que a veces sorprende la mejoría cuando dejan.
Vieron que las creencias, se transforman en los mejores reemplazos de las drogas. Sabemos que quienes compran la idea de la religión les va mejor. Por eso creo que el delirio es la única idea más fuerte a todas, por sus características. Irreductible y sin errores. Hasta ganan elecciones.
Nosotros debemos crear una idea tan fuerte como la religiosa. Si bien Dios está en todas partes y es muy difícil de asemejar, podemos decir que en la esquina donde venden también tenés alguien con quien contar.
Hay que estudiar historia. La crisis del opio fue igual o peor.
“1 de cada 4 personas piden a la droga algo distinto de la manera acostumbrada de ver y pensar”Jean Luis Brau. Historia de las drogas.
opium facit dormire
quia est in eo
virtus dormitiva
Frase célebre de la obr “El enfermo imaginario” de Moliere, en la que el personaje Tomás Diafoirus, interpreta a un médico pedante que le da una explicación retórica sobre el uso del opio en el paciente ante su pregunta de qué le está dando y cómo funciona. (año 1673)
Es decir que ya desde los viejos tiempos el médico se aduce poderes a través del uso de las drogas que ni él sabe explicar. La diferencia con un buen médico es explicar los límites y los riesgos de los fármacos y los tratamientos.
Los que nos dedicamos a esto sabemos del Uso de la medicación como fuente paliativa de la angustia, miedo, dolor social. Compromiso médico de que todos los días estoy contribuyendo a mantener un sistema de funcionamiento socioeconómico-vincular que va en contra de la salud mental por ende salud física.
“La salud no es un embole” Pero hay que hacerla divertida, encomiable.
Cuando uno quiere cambiar al otro, lo que tenemos que hacer es cambiar uno mismo y así generar el posible cambio en el otro.
“No podemos transformar la salud mental solo a través del sistema sanitario” pero podemos hacer mucho.
Adoptemos la aptitud crítica en la salud mental para un cambio desde lo científico sin perder de vista lo político.
Nicolás Salgado
Autores citados:
- Danielle Carr es profesora adjunta en el Instituto para la Sociedad y la Genética de la Universidad de California en Los Ángeles. Danielle Carr es profesora adjunta del Instituto de Sociedad y Genética de la UCLA. Trabaja en una serie de proyectos sobre la política de la neurofisiología
- Mario Testa médico sanitarista Argentino trabajó mucho intelectualmente el tema de planificación y estructura de poder en el sector salud. Interventor y posterior decano de la Facultad de Medicina de la UBA en 1973, volvió a emigrar en 1976. Fue miembro fundador de la Asociación Latinoamericana de Medicina Social y de la Asociación Argentina de Medicina Social. Siempre involucrado con los diversos movimientos que luchan por una salud entendida como un deber del Estado y un derecho del pueblo; abogando por la creación de prácticas centradas en la creación de un servicio único en salud.